A sus 50 años, Luis Villamizar quiere romper un récord mundial sobre ruedas
Una historia de disciplina, velocidad y pasión por los deportes extremos se abre paso desde Bucaramanga.
Una historia de disciplina, velocidad y pasión por los deportes extremos se abre paso desde Bucaramanga. Se trata de Luis Villamizar, un santandereano de 50 años que desde hace 13 años practica Buggy Rollin, una modalidad extrema en la que el deportista desciende por vías y carreteras usando un traje especial con ruedas en diferentes partes del cuerpo.
Luis Villamizar, residente en la zona norte de Bucaramanga y padre de dos hijos, afirma ser el único colombiano que practica este deporte, considerado por muchos como una de las disciplinas más extremas del mundo. Su historia comenzó por curiosidad, luego de ver por internet este particular traje rodante. Aunque el equipo original tenía un alto costo, cercano a los 15 millones de pesos, no se quedó con las ganas: decidió fabricarlo por su cuenta.
El camino no fue fácil. Luis cuenta que al principio dañó materiales, falló en varios intentos y tuvo que aprender desde cero, incluso a trabajar fibra de vidrio, hasta lograr construir su propio traje. Hoy rueda con un equipo de 26 llantas pegadas al cuerpo y asegura que su cuerpo queda a tan solo 10 centímetros del piso mientras desciende por carreteras de Santander.
“Mi forma de frenar es derrapando y atravesando las llantas”, relata Luis, quien reconoce que, como en todo deporte extremo, también ha tenido accidentes. Por eso asegura que usa buenas protecciones y se prepara constantemente para reducir riesgos.
En 2017, Luis participó en un campeonato mundial en Francia, experiencia que, según él, le permitió dejar en alto el nombre de Colombia. Su récord personal de velocidad es de 96 kilómetros por hora, pero su gran sueño es superar la marca mundial que estaría en 126 kilómetros por hora.
Los domingos, muchos bumangueses lo han visto rodar en la ciclovía, donde suele llamar la atención de grandes y pequeños. Algunos se acercan para tomarle fotos, otros se sorprenden al verlo avanzar casi pegado al pavimento, convertido en una especie de hombre rueda que desafía la velocidad y la gravedad.
Actualmente, Luis asegura que tiene una invitación para competir en China, pero no cuenta con los recursos económicos para viajar. También afirma que ha tocado puertas en entidades deportivas y empresas privadas, pero hasta el momento no ha logrado el apoyo necesario. Ahora busca ser tenido en cuenta por marcas que respalden deportes extremos, mientras continúa entrenando con fuerza para cumplir su mayor meta: intentar romper el récord mundial.
Más que un deporte, para Luis Villamizar el Buggy Rollin se convirtió en una forma de vida. Su llamado es claro: quiere que Colombia conozca esta disciplina, que Santander apoye su talento y que su historia inspire a quienes sueñan con llegar lejos, incluso cuando el camino parece imposible.