Santander

Tragedia en Bucaramanga: trabajador cae desde un tercer piso y pierde la vida tras seis días en UCI

La ciudad de Bucaramanga se viste de luto por la trágica muerte de un hombre trabajador y apreciado en su comunidad. Eduar Sánchez Peña, identificado por familiares y amigos como un hombre honesto y d

Compartir WhatsApp Facebook X Telegram
Tragedia en Bucaramanga: trabajador cae desde un tercer piso y pierde la vida tras seis días en UCI

La ciudad de Bucaramanga se viste de luto por la trágica muerte de un hombre trabajador y apreciado en su comunidad. Eduar Sánchez Peña, identificado por familiares y amigos como un hombre honesto y dedicado, perdió la vida tras un terrible accidente laboral ocurrido en el barrio Álvarez. El hecho ha generado profundo dolor entre sus allegados y ha despertado un movimiento de solidaridad en toda la capital santandereana.

El accidente tuvo lugar el pasado domingo 27 de julio, en una vivienda ubicada en la calle 35 con carrera 35, a pocas cuadras del corazón comercial de Bucaramanga. Según versiones de

La ciudad de Bucaramanga se viste de luto por la trágica muerte de un hombre trabajador y apreciado en su comunidad. Eduar Sánchez Peña, identificado por familiares y amigos como un hombre honesto y dedicado, perdió la vida tras un terrible accidente laboral ocurrido en el barrio Álvarez. El hecho ha generado profundo dolor entre sus allegados y ha despertado un movimiento de solidaridad en toda la capital santandereana.

El accidente tuvo lugar el pasado domingo 27 de julio, en una vivienda ubicada en la calle 35 con carrera 35, a pocas cuadras del corazón comercial de Bucaramanga. Según versiones de testigos, Sánchez realizaba labores de reparación en la parte alta de la casa, subido sobre un andamio en el tercer piso. Todo transcurría con normalidad hasta que, por causas que aún investigan las autoridades, perdió el equilibrio y cayó al vacío.

El impacto contra el pavimento fue brutal. Los vecinos que presenciaron la escena relatan que el ruido de la caída y los gritos de auxilio estremecieron la cuadra. De inmediato, varias personas corrieron a auxiliarlo mientras se solicitaba la presencia de una ambulancia. Minutos más tarde, paramédicos llegaron al sitio y lo trasladaron de urgencia al Hospital Universitario de Santander (HUS), donde fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos en estado crítico.

Durante casi una semana, Eduar luchó por su vida aferrado a las esperanzas de su familia y al esfuerzo incansable del personal médico. Sin embargo, el sábado 2 de agosto, su cuerpo no resistió las graves lesiones sufridas y falleció, dejando una profunda tristeza no solo entre quienes lo conocían, sino también en la comunidad que ha seguido de cerca su caso.

La tragedia ha dejado a la familia en una situación especialmente difícil. Además del dolor por la pérdida, se enfrentan a una dura realidad económica. Según relataron sus allegados, no cuentan con los recursos necesarios para cubrir los gastos funerarios. El cuerpo de Eduar permanece en las instalaciones de Medicina Legal, a la espera de poder ser trasladado para su sepelio. Su último deseo era ser despedido en San Alberto, Cesar, su tierra natal.

En medio del duelo, familiares y amigos han iniciado una cadena de solidaridad para recolectar los fondos que permitan cumplir ese anhelo. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al número 315 301 8208, donde los parientes directos están coordinando cualquier ayuda posible. “Queremos darle un adiós digno, como él se lo merece. Era un hombre trabajador, humilde y muy querido por todos”, expresó uno de sus primos visiblemente afectado.

Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre las circunstancias exactas del accidente. No obstante, la comunidad ha hecho un llamado para que se fortalezcan las medidas de seguridad en las obras y trabajos en altura, con el fin de evitar que tragedias como esta vuelvan a repetirse en cualquier lugar de Colombia.

En el barrio Álvarez, los vecinos recuerdan a Eduar como una persona cordial, siempre dispuesta a tender una mano cuando alguien lo necesitaba. Su partida deja un vacío irreparable, pero también una lección sobre los riesgos a los que se enfrentan miles de trabajadores informales y de la construcción, muchas veces sin las protecciones adecuadas.

Mientras se ultiman los detalles para su traslado a San Alberto, en Cesar, familiares y conocidos esperan que la solidaridad de los bumangueses les permita cumplir el último deseo de este hombre que, hasta su último día, se mantuvo luchando con la dignidad y fortaleza de un verdadero trabajador.

Únase a nuestro canal de WhatsApp para más noticias: Canal de WhatsApp